El artista volverá a nuestro país el viernes 20 de marzo en Teatro Vorterix con su gira «Volver a donde nacen las canciones». Charlamos con Muerdo sobre este espectáculo íntimo y su relación con Argentina.
- Reportaje y texto: Julián Retamozo
Con una carrera consolidada en escenarios de todo el mundo, Muerdo regresa a la Argentina en el marco de su gira “Volver a donde nacen las canciones”. Un show con un formato único y emocionante, que busca conectar con el público de manera más cercana y orgánica que revisita los grandes hitos de su carrera.
Acompañado por un único músico multiinstrumentista, Muerdo alterna guitarras, teclados y otros instrumentos para re imaginar canciones que marcaron distintas etapas de su camino. El resultado es un reencuentro con la raíz, la palabra y el pulso compartido con el público: una celebración de la música como espacio de memoria, encuentro y resistencia.
Charlamos con el artista sobre las particularidades de este show y su conexión única con Argentina.
Estamos palpitando lo que será tu nueva visita a nuestro país…
M: Así es. La verdad es que desde 2024 que no me he presentado allí y hacerlo en el marco de esta gira que es una gira especial, pues pues nada, una alegría.
¿Cómo surge este formato que es “Volver a donde nacen las canciones”?
M: Pues mira, se trata de reconectar con lo esencial. Venía muchos años haciendo giras grandes con banda. Nos hemos presentado en grandes festivales, en salas de gran aforo, en eventos masivos, pero yo echaba de menos después de tantos años volver al formato acústico, a esa intimidad en la que las canciones nacen, ¿no? También el peso de una banda es algo que a nivel personal también me apetecía quitarme durante un pequeño tiempo y todo se ha sincronizado pues también para para querer ofrecer al público esa experiencia más íntima y más profunda.
Con una carrera con tanta trayectoria, ¿cómo hacemos para elegir la lista de temas y que también cuajen con con este formato acústico?
M: Claro, lo que vamos a hacer es muy interesante porque va a ser el propio público el que va a elegir el repertorio. Estamos terminando de habilitar esa vía a través de la cual la gente que ha comprado las entradas puede acceder a un link en el que puede elegir el repertorio. De todos mis seis discos, son un montón de canciones. Unas 60 canciones que le vamos a dar a elegir al público para que en cada show puedan elegir el repertorio.
Además un público argentino que tiene una conexión muy particular con vos y un país con el cual tenés una conexión muy fuerte, con numerosas colaboraciones que has hecho desde Baiano, Connie Isla…
M: La verdad que sí, hemos hecho un montón de colaboraciones con gente de Argentina, Baiano, Connie Isla, Perota Chingó, Miss Bolivia, Gauchito Club, el Purre… Tengo toda una red de amistades muy bonitas, muy interesante en el país. Incluso estuve viviendo allí durante la temporada. Me tocó pasar la pandemia allí con vosotros, con vosotras y la verdad que todo eso ha ido generando una conexión muy fuerte.
Que ya viene desde tu infancia, porque desde chico escuchabas mucho folklore argentino…
M: Así es. Mi padre era un gran es un gran fanático de Atahualpa Yupanqui, de Jorge Cafrune. Siempre me llegaron esas canciones y me llamaron la atención por poesías como la de Mercedes Sosa. Más tarde fui descubriendo el rock, fui descubriendo cantautores en música mestiza. Argentina ha sido toda una gran fuente de inspiración, la verdad que es un país con un acervo cultural muy rico y todo eso me ha permeado bastante.
Leyendo tus entrevistas anteriores, me quedó una definición: como artista más bien das testimonio de tu tiempo.
M: Me gusta pensar que mi música es una especie de cuaderno de bitácora de mi propia existencia y al final , el artista no solo mira dentro, ¿no? También mira fuera y yo creo que el artista de alguna manera tiene el compromiso también de ser un cronista del tiempo en el que que en el que vive. Ya sea de una manera más directa o indirecta, todo lo que un artista produce en un tiempo está impregnado de esas características particulares de este tiempo. Además vivimos un tiempo hoy en día en el que es muy necesario. Pues ahí vemos todos los extremismos, fanatismos, todo lo que está pasando en Estados Unidos con lCE, con la migración, las guerras en Oriente, las guerras en Occidente ahora también. Entonces, es un tiempo en el que creo que la sociedad necesita faros, ¿no? Y necesita referentes que sepan leer y contar lo que lo que sucede. Y también tener referentes que sean cercanos. No solo lo que sucede en el escenario, lo que sucede cuando hacemos entrevistas con los medios y lo que tiene que ver con la promoción y la difusión de música, sino que es una experiencia vital. Y entonces bueno, pues siempre trato de darle un significado más allá a cada encuentro que tengo con el público y con mi gente.
Aparte, lo particular de esta gira es venir solo con un compañero. Es otra intimidad, otro disfrute…
M: Sí, así es. Van a pasar cosas sobre el escenario porque vamos a tener invitados, van a venir amigos con los que he hecho canciones, va a venir también algún otro instrumentista que va a estar tocando con nosotros en Vorterix y en el resto de los escenarios del país. Es una experiencia íntima. Básicamente es regresar a esa intimidad y conectar desde ahí con el público, que yo sé que es algo que mi público particularmente y el público de cantautores en general también agradece. Porque es como que se rompe una pared, esa cuarta pared se abre y todo empieza a ser más interactivo con el público, más cercano. Y bueno, sobre todo también el hecho de que ellos elijan las canciones. Creo que es muy interesante en ese sentido, porque ya desde ese momento son parte activa de lo que de lo que está pasando.

Y hablando ya más de las canciones, al escuchar tus canciones es inevitable que no te sacuda algo dentro. Al momento de elaborar una canción, ¿qué es lo fundamental que tiene que haber para decir «Bueno, esto no puede faltar, sin esto no es una canción.»?
M: Pues yo creo que la gran diferencia es cuando a ti te emociona realmente. O sea, cuando estás haciendo esa canción y estás embargado por una gran emoción, eso es la señal más clara de que esa canción vale la pena. Y luego también el público es el que decide realmente, ¿no? Las canciones con las que se queda, las que hace suyas, pues al final son las que valen. Yo creo que lo que tiene que tener una canción, sobre todo, es verdad. Porque si no lo tienes, si es un mero ejercicio de estilo, podría funcionar en fórmulas, pero no son las canciones que se quedan con la gente. Las que sobreviven al artista, las que sobreviven generaciones y las que al final tienen una verdad tan atemporal que tienen esa capacidad de permanecer.
Hace unos años, Ricardo Soulé (miembro de Vox Dei) dijo, «Bueno, una canción es mía hasta que se la presento al público y el público la resignifica para sí.» ¿Creés que eso puede estar pasando con tu obra?
M: Bueno, yo creo que es pronto para decirlo y seguramente no tenga que ser yo el que lo diga. Pero sí observo que hay algunas canciones que han marcado a tanta gente o que han sido parte de un momento colectivo importante. Creo que sí es posible que dentro de unos años la gente la cante y no se sepa ni quién la escribió. Eso sería maravilloso, eso que decía Atahualpa también que cuando una canción se hace anónima, se hace del pueblo, pues esa es la gran señal de que permanece. Y las canciones duran más que la persona. En ese sentido son más longevas, más fieles. Ojalá suceda con mi obra, me encantaría. Sería haber cumplido una misión en esta vida.
Volvés a Argentina después de 10 años habiendo recorrido numerosos escenarios de Latinoamérica y de Europa. ¿Cómo clasificarías al público argentino? pues ya todos sabemos el típico cliché que “el público argentino es el más fervoroso del mundo”, pero vos lo viviste en primera persona, incluso viviendo acá…
M: Pues mira, la verdad es que lo del cliché es cierto. Es un cliché porque es algo repetido por muchos muchas veces, pero la verdad es que es una realidad absoluta. Sin duda la característica esencial del público argentino es esa fervorosidad, ¿no? Ese hecho como yo digo a veces de que suena una hinchada para cualquier cosa que hagan. O sea, no es necesario estar en un estadio viendo fútbol para comportarse como una hinchada realmente. Entonces, yo creo que esa es la gran característica: esa pasión.
Y por último, ¿cuáles son las expectativas que tenés de cara a este show en Vorterix y qué es lo próximo que se viene?
M: Pues, la verdad es que estoy con muchas ganas tanto de Vorterix como del resto de las fechas. Y en paralelo estoy publicando unas canciones con Diego Guerrero, que es un artista del flamenco, de Latin Jazz también. El 20 publicamos una versión muy bonita de Cambalache, precisamente llevada a un formato de big band. Es un proyecto bastante particular el que estamos haciendo y mientras tanto también pues componiendo lo que será el próximo álbum de Muerdo. Creo que toda esta toda esta gira por Argentina y por el resto de América, pues va a ser eh determinante a la hora de terminar de escribir esas canciones que formarán lo próximo.
Muerdo se presentará el próximo 20 de marzo a las 21 hs en Vorterix (Av. Federico Lacroze 3455, CABA). Entradas disponibles en All Access.

Más info en:
Comentarios recientes