La joven cantautora argentina reafirma su elección de vida con el estreno de su documental “Road to Nashville”. Charlamos con Mila sobre su gran objetvo: llevar el country al centro de la escena musical nacional.
- Reportaje y texto: Julián Retamozo
Nacida en la ciudad de Buenos Aires en el seno de una familia ligada al arte, Mila Barcala persigue una utopía desde el momento en el que decidió empezar a componer con su guitarra. Dialogamos con ella sobre esta elección de vida: abrazar el country. Un camino que la llevó hasta la mismísima Nashville, y sobre su inquebrantable contrato emocional con el público.
La primera pregunta creo que es algo todo el mundo debe hacerte, ¿cómo surge este interés por la música y segundo, ¿por qué específicamente el country?
MB: Sí, es una pregunta que me hacen mucho. Yo vengo de una familia de músicos, mi mamá tocaba la batería en una banda de heavy metal, entonces la música la fui mamando desde la panza. El country, yo creo y me gusta decir que me encontró a mí, no fue una cuestión al revés. No es que lo busqué, me llegó solo a través de la composición con mi guitarra. Me ayudó a expresarme en un momento en el que quizás eso no se me daba tan fácil de una manera orgánica. Haciendo el primer tema me dijeron, «Eso es country.» y fue como “Ok, bueno, no lo vamos a negar ni tampoco a mirar mal porque vino a ayudarme a expresarme.” Siento que al encontrarme a mí y ayudarme tanto a sanar todo este tema de la expresión y de la verbalidad para poder poner en palabras lo que quizás me pasaba, me metí en un compromiso en el que yo estoy en deuda para toda mi vida con este género.
El salto definitivo de intérprete a cantautora se consolidó cuando tomó la guitarra para componer, adoptando la filosofía de «alimentar el cuaderno» con sus propias vivencias. Al abordar temáticas universales como el amor, la alegría y el desamor, compone originalmente en inglés. Esta dualidad le permite actuar como un puente transcultural entre la tradición estadounidense y su propia identidad porteña, estableciendo un contrato emocional inquebrantable con su audiencia.
En cuanto a tu música, me llama la atención el tema de la composición porque la composición en inglés requiere de un método específico. Hay ciertos tipos de canciones que son más fluidas en inglés. Vos eso, ¿cómo lo llevas?
MB: Canto en inglés, pero no por una cuestión de querer encasillarlo de alguna forma, sino porque es la naturalidad con la cual se antepuso ante mí. El country vino a mí en inglés, yo hablo inglés desde que soy muy chica por parte de mi familia. Entonces, el inglés es un idioma digamos natural para mí como lo es el español, el castellano. Mientras te estoy hablando en castellano, estoy pensando quizás en inglés. Tengo la cabeza muy subdividida desde ese lado y el tipo de storytelling que tiene el country se luce quizás diferente en el idioma inglés. Es simplemente por eso.
Cuando llegó el momento de presentarse en vivo. ¿Cómo fue el armado de esa primera banda y también qué tenés en cuenta a la hora de buscar un músico?
MB: Ok, ¡qué pregunta! (risas) A mí me pasó que yo era yo sola con mi guitarra, así fue como arranqué. Para el primer evento tuve que conseguir músicos, fue para una fecha del Festival Internacional, el San Pedro Country Music Festival. Era indispensable presentarse en este festival (por distintas cuestiones) con músicos. Me crié viendo cómo es armar una banda desde muy chica por parte de mi familia. Y en parte por eso siempre quise ser solista, tener a mis músicos y no formar una banda. Me crié viendo cómo es el formato banda y todas las cosas que surgen, las buenas y las malas. Entonces, no sabía realmente cómo hacer, pero yo soy muy mandada. Creo que el country transformó esa parte de mi, de ser tranquila a ser muy mandada. Y fue publicar muchas historias, muchas cosas en Facebook, buscar y preguntar. Yo tomaba muchas clases de guitarra, de piano, de canto, entonces era como preguntar y mandarme y así apareció el primer músico que me acompañó y que me sigue acompañando hasta el día de hoy que es Marcos. Es mi guitarrista y músico predilecto que me llevo a todos lados y planeo llevarlo hasta Nashville cuando toque en el Opry. Después apareció Mica y bueno, los demás músicos fueron cambiando. A la hora de encontrar un músico, obviamente uno va mejorando el nivel con con el paso de los años y quizás va teniendo en cuenta cuestiones que quizás al principio no tanto, pero más allá del profesionalismo y del nivel que uno tenga con su instrumento, lo que más me interesa es la persona. No me gusta trabajar con gente que carece de empatía, de esos valores que son los que me formaron. Para mí eso es lo más importante: el nivel de persona y el nivel de calidez, porque después cuando uno toca en vivo se refleja y eso el público también lo recibe. Yo quiero que mi música, el country, esté rodeado y cuidado lo más que se pueda.
El trabajo que hacés en redes para visibilizar el género es muy interesante. ¿Cómo te tomás esa tarea y qué devoluciones recibís?
MB: Yo no era mucho de esto de las redes. Cuando me surge la posibilidad de viajar a Nashville, entendí que habían dos Milas dentro mío. Estaba la Mila que extrañaba a todos acá en Argentina, pero estaba esta otra Mila que la hacía sentir que estaba agradecida con esta primer Mila por haberla llevado a su cuna y haberse encontrado con todo eso. Y la Mila Country dijo «Ok, es momento de hablar.” Porque vos sos esto y uno puede tener millones de canciones y millones de álbumes y lo que sea, pero si no sos honesto con lo que realmente pensás y sentís, ¿qué le transmitís a la gente? Porque hoy en día es muy importante la virtualidad, es muy importante el tema de las redes. Entonces hay que saber utilizarlas. Y uno puede subir su proceso hermoso en el estudio, fotos recontra producidas, pero no sos solamente una foto para el público. El público que realmente te va a acompañar, tiene que ser alguien que se sienta por vos. Y entonces fue una búsqueda mía de decir “Ok, ¿a mí qué me pasa cuando voy a ver un músico que toca muy bien? y ¿qué me pasa cuando voy a ver a un músico que toca muy bien también, pero me cuenta una historia?”. Me hace sentir parte de su vida. Me hace sentir parte de toda esta locura. Entonces dije «Bueno, voy a empezar a hablar.» Hice un video que se hizo viral, bastante polémico porque dije lo que pensaba respecto a muchas cosas que me pasaron en Argentina, no en contra del país porque amo Argentina, sino más bien contando mi experiencia como un bicho raro que hace country en inglés y las cosas que ya mencioné en el documental. A partir de ahí dije, «Me siento bien hablando y compartiendo eh lo que a mí me pasa.» Me encontré obviamente con mucho hate, algo normal que sucede en redes, mucha bola a eso no le doy. Muchísimas más personas que se sentían representados, quizás no por el género musical, sino por esto de un sueño perdido o un sueño guardado en la baulera del auto. Y es como “Che, yo también quiero hacerlo. Si vos te animaste a hacer esto, que es una locura, yo que tengo este otro sueño, ¿por qué no?” Eso para mí es hermoso, porque es animar a la gente a que se anime a ir a por su sueño. No importa lo difícil que se vea, lo imposible, lo inalcanzable, todo es posible si uno trabaja por lo que realmente quiere lograr. Hoy en día me encuentro con mucho amor del lado del público. Me llegan mensajes todos los días y obviamente trato de responderlos en tiempo y forma, me encanta charlar y conectar con la gente. Al fin y al cabo, hago música y la música es eso, es conectar con la gente.

Recientemente, Mila estrenó su documental “Road to Nashville”. Según el crítico Moises Vasquez, el filme devela ocho años de evolución musical y logra transmitir la «fuerza de voluntad necesaria para animarse a vivir un sueño». El proyecto funciona como toda una declaración de intenciones, donde Barcala expresa su deseo de llevar al country desde la periferia a la masividad en Argentina. Su meta es que el espíritu de Nashville se instale permanentemente a nivel local.
¿Cómo fue el trabajo de realización del documental “Road to Nashville”? Y también ¿qué significa Nashville para el género?
MB: Nashville, para mí significa sueños, mucha magia, mucha realización y mucho respeto por el músico colega. Es mi mi mayor sueño porque tiene estos dos lugares muy polémicos para la música country que son el Grand Ole Opry y el Ryman. Son lugares a los que yo creo que cualquier músico (independientemente de si sos músico de country) querés llegar porque son lugares emblemáticos para la espiritualidad de lo que es la música en sí. Yo tengo esta frase que estoy usando mucho que es ‘Till the Opry”, que es “Hasta el Opry no paramos”. Voy a hacer todo lo que pueda y tenga que hacer para que Argentina esté en el Opry porque sé que hay muchos colegas que hacen country y es un género que cada vez continúa creciendo más y es algo hermoso. Ya estar parada ahí en el círculo y poder interpretar la música country y que el espíritu de la música country se me venga encima como bien decía Elvis… Es un sueño y es algo que voy a realizar, no me importa lo difícil que sea. El documental surge en base a esta oportunidad de grabar allá en un momento en el que yo acá en Argentina estaba medio entraba con el futuro respecto a la música. Tenía muchas negaciones por parte de lo que es la industria, etc. Entonces, parte de mi equipo me dijo «Che, hay que documentar esto.» Y yo creo que “Road to Nashville” lo que busca es más allá de hablar de Mila Barcala porque Who is she? (risas), busca animar al público a ir a por sus sueños, porque es muy importante, es lo que necesitamos realmente para trascender. O sea, el alma tiene que estar tranquila y para estar tranquila hay que hablar mucho de realización y no hay nada imposible. Si sos capaz de imaginarlo, sos también capaz de crearlo.

Este esfuerzo por expandir la escena tendrá su epicentro en el San Pedro Country Music Festival 2026. Desde su debut en el festival, este escenario ha sido testigo de su evolución. Este año Mila será parte de un line up que incluye incluye talentos de Estados Unidos (como Mark Mackay y Morgan Myles), Brasil, Canadá y Europa, además de compartir espacio con leyendas nacionales de la talla de Yulie Ruth y Fernando Goin.
Estábamos hablando hace un momento del festival de San Pedro, del que ya sos visitante desde el 2018. ¿Cómo es la devolución del público en San Pedro? Y también ¿qué experiencias o anécdotas fuiste recogiendo en todo este tiempo compartiendo escenarios con otros músicos reconocidos?
MB: Mira, San Pedro es una locura y es un muy buen espacio para mostrarse. Hay que saber mostrarse también e ir mejorando con los años. No solamente para la producción sino para el público, porque el público es al final del día el que te va a seguir acompañando a distintos lugares, ¿no? A mí San Pedro me encuentra en el 2019 más o menos. Hace unos años anteriores a eso conocí San Pedro y me volví loca cuando se me dio la oportunidad de tocar ahí. San Pedro fue una reafirmación de lo que significaba el country para mí acá en Argentina. Y en los últimos años estuve participando más, digamos, consecutivamente. Me encontré con un chico que se llama Alejo que cayó al finalizar de mi fecha, mientras yo estaba tocando “25”, que es el tema que grabé en Nashville. Me alzó un cuadro que había pintado él de una parte del video del videoclip de “25” y casi me desmayo en medio del escenario. Es como que uno dice, «Yo hago música porque se lo debo al country, no hago música porque quiero ser famosa.» Entonces, todo es una consecuencia. Más allá de eso, cuando te encontrás con eso, con esa devolución de la gente, te deja un poco sin palabras. Ale me comentó que él volvió a reconectar con su arte a través de mi música, porque lo impulsó a esto. Y yo creo que más allá del mensaje que un artista pueda querer transmitir con su música, nunca va a ser el acertado porque el mensaje, el verdadero mensaje lo encuentra el público. Entonces, esto se fue triplicando por un montón de personas y es una locura bajar del escenario y encontrarme con gente esperándome. Yo me tomo el tiempo de recibir, de hablar, de sacarme fotos, de charlar, de lo que sea con todos, porque para mí es muy importante conectar con el público, porque es parte de mi. Hoy por hoy no soy yo sola, sino que es también la gente que me acompaña, tanto mis músicos, mi equipo y muchísimo más el público que nos acompaña a todos lados.
De los diferentes formatos que uno hoy por hoy publica música, el single, el EP y el disco, si tuvieras la posibilidad de elegir uno, ¿con cuál te quedás?
MB: Mmm, bueno, mira, me encontraste en un momento en la vida en el que estoy actualmente trabajando en mi álbum debut porque fueron todos formato singles de country rock. Inevitablemente tengo que decirte formato álbum. Yo estoy en un proceso en el que me encuentro disfrutando mucho porque un single cuenta una historia de principio a fin y un álbum también, pero no lo hace con una canción, lo puede hacer con seis, ocho, diez canciones. Entonces es como una estructura, un cuento, con distintos capítulos. Hoy por hoy te digo formato álbum. Disfruto y disfruté mucho de hacer la preproducción y seguimos trabajando. Yo soy una artista que tengo 155 canciones compuestas en total, en mis cuadernos, no las tengo todas lanzadas porque no hay todavía capital para poder hacerlo.
¿En qué estado encontramos hoy al country en Argentina?
MB: Lo veo en un muy buen momento, lo veo creciendo a pasos ya más de un niño de 10 años, 12 años. O sea, un poquito más apurado, si se puede llegar a decir, en comparación. Creo que en parte tiene que ver mucho con la globalidad del género y lo que está sucediendo a nivel mundial con el country. Han aparecido canciones de música country hasta en el mundial mismo. Y hay muchos artistas también que por alguna u otra razón siempre terminan incursionando en el country. Si no lo han hecho en años pasados, lo hacen actualmente y creo que eso se está viendo para todo el mundo, por ende, para Argentina también. Argentina es un país el cual yo no soy la primera artista de música country y eso siempre lo dejo en claro. Hay muchísimos artistas mucho más grandes que yo que han dedicado su vida a hacer música country. Desde mi lugar, lo que es diferente es que uno está más acostumbrado a ver a la juventud a hacer otro tipo de géneros más mainstream, pero es raro quizás ver a alguien más joven haciendo un género en inglés. Yo siempre digo que mi mirada, mis redes y lo que sea están abiertos a colaborar con gente que venga hace años en lo mismo, ya sea para nutrirme yo misma también y viceversa y también poder hacer de esto algo más grande entre todos. Entonces, siento que el género en Argentina, en la música country está dando unos pasos muy importantes y en San Pedro también se va a poder visibilizar eso por todas las colaboraciones que vienen en conjunto al festival. Así que sí, estamos creciendo y es momento de subirse al barco.
Hoy por hoy, si tuvieras a esa Mila que recién está agarrando la guitarra para hacer sus primeras canciones. ¿Qué le dirías?
MB: A la Mila que empezó a componer acá mismo en esta habitación con su guitarra, le diría que siga, que persevere, que disfrute todos los momentos. Hasta los momentos en los cuales quizás dudó de si seguir haciendo esto o no. Porque estos momentos son los más importantes de una carrera artística, porque son los que quizás a uno lo nutren más. Simplemente porque cuando vos estás en un camino y aparece una dificultad, la dificultad no viene a arruinarte la vida o la carrera, sino viene a ayudarte a reflexionar. Es un momento puntual de ese camino para que vos pienses “¿Es esto realmente lo que yo quiero?” Porque el fracaso en sí simplemente te hace dudar. Y de esa duda viene una respuesta y esa respuesta es la que te va a acompañar por el resto de tu vida. Entonces, siento que le diría eso, que sigan este camino, que está en lo correcto, porque lo correcto al fin y al cabo es siempre lo que tu corazón dicta.
Por último, ¿qué es lo próximo que se viene?
MB: Lo más próximo es San Pedro, el Country Music Festival el 26 de septiembre. Nos van a encontrar a la tarde. Y bueno, obviamente el álbum de country rock que se va a lanzar en conjunto a mi equipo de producción acá en Argentina y le mandamos un beso a Martín Muscatello, mi gran productor (nominado al Grammy, dato que no es menor). Y bueno, se vienen fechas muy lindas e importantes también. Así que, a seguir caminando, luchando y hasta el Opry no paramos.
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