Vero Marjbein presenta “El color brillante del amor”. Dialogamos con la artista sobre este nuevo disco resultante de una apuesta a la libertad y de su presentación oficial en Club Atlético Fernández Fierro el próximo 26 de noviembre.

  • Reportaje y texto: Julián Retamozo

Con una sólida trayectoria arraigada en el folclore, Vero Marjbein da un salto audaz en su carrera con el lanzamiento de su tercer álbum de estudio: “El color brillante del amor”. Este nuevo material representa una apuesta absoluta a la libertad creativa, rompiendo los límites genéricos para centrarse en la canción sincera.

Conversamos en exclusiva con la artista sobre el proceso de gestación de este disco visceral, íntimo y ecléctico, y sobre las expectativas de cara a su presentación oficial en el Club Atlético Fernández Fierro (CAFF) el próximo 26 de noviembre. 

Estuve escuchando algo del disco y me gustó sobre todo el caudal de voz y cómo fuiste texturando y mixturando los sonidos… 

VM: Gracias por acercarte a este disco nuevo. Este es el tercero y es bastante diferente, me parece que tiene que ver con la libertad. Me permití jugar bastante y no estar atada a un estilo. Yo vengo del folclore, y si bien tiene algo de folclore, es mucho más libre, sin estructuras. La instrumentación también ayuda en eso de la textura. Si bien el violín está bastante presente (porque soy violinista), hay algo de cómo se utiliza y bueno, guitarras eléctricas y otras cosas. Estas canciones llegaron en una búsqueda consciente, porque ante lo que fue la postpandemia y esta nueva etapa del país y del mundo que llevamos hace unos años, me quedé sin palabras. O sea, no sé qué pasó, pero me parece que es hasta acá. Decidí no bajar los brazos en el sentido que la música y la composición. Hacer canciones y cantar mis cosas tiene un lugar fundamental en mi vida. Y entonces empecé a formar parte de talleres, encuentros creativos de distintas índoles y en un momento el año pasado estaba con tres espacios creativos al mismo tiempo. De ese juego libre empezaron a venir todo un cúmulo de canciones. Y muchas veces yo decía, «Ah, bueno, está buenísima, pero no soy yo.” Y en un momento me hice cargo y dije, «No, esta es la voz de ahora mía, esto es lo que quiero decir.» Y también es momento de hablar del amor en unos tiempos que hay mucho odio. A nivel personal me encontré con una nueva voz, con mucha más libertad y cada una de estas canciones responde a otro género. Una es para mí es rock progresivo, me dicen que es comedia musical, otra es tipo rock pop, otra es estilo rock nacional, otra es folclore, otra es como un folclore progresivo y otra es más como una balada jazz. 

Cada una pertenece a otro mundo…

MV: Creo que sí, es un disco de cantautora, muy personal y con esta libertad de decir y de cantar sobre el amor desde distintas perspectivas.

 

Es un disco de que algo te genera. Justo hace unos días estaba leyendo un texto de Eduardo Sacheri que decía, «No hay peor castigo que el olvido.» Enlazando eso y junto con lo que también mencionabas anteriormente ya el título “El color brillante del amor.» te llama…

MV: Bueno, gracias. Me daba miedo, pero la verdad que fue como una Epifanía. Y en medio de toda esa batería de creatividad y de libertad (y todo caminando un poco en Buenos Aires y un poco en Córdoba, en Capilla del Monte), creo que también hay algún horizonte. Caminando por Villa Cielo, que justamente es un lugar que amo y que le da nombre a uno de los temas del disco, estaba pensando  y de repente digo “Ah, ¡ya tengo un disco para grabar!” De repente se me vino y dije “Este disco se llama El color brillante del amor.” Todas estas canciones tienen el amor en el medio. Es un disco muy rápido, de hecho, la composición más vieja la hice en junio del 2025. Y la más nueva la compuse en mayo/junio de este año. Empecé a grabar en diciembre del año pasado y terminé alrededor de julio/agosto de este año. Me di cuenta después de que todas hablan en primera persona, que eso también es muy fuerte y es muy personal. Es algo a lo que yo suelo huir en general y me parece que hace a una identidad. Es un disco cortito, ahora se llama EP, para mí es un disco entero porque tiene en sí mismo toda una conceptualidad. Es algo que hice también bastante en solitario, lo produje yo sola. Muchos de los arreglos en su mayoría son míos. Muchas de las guitarras, los violines (como siempre) y mucha de la parte técnica también la hice yo. Entonces, también es como un disco más personal que los otros.

Es un disco que cuenta con invitados. Al trabajar con otros artistas ¿como haces para transmitirles tus ideas lo más fidedignas posible para que el resultado final sea lo más fiel a lo que vos venías creando?

MV: Hay dos partes de estas invitaciones. Por una parte, a algunas de las personas que aportaron yo las llamé para ir a grabar. Y lo que tienen en común todas es que todas son o personas que quiero muchísimo o personas que admiro muchísimo. Entonces, por ejemplo, los coros de distintos artistas, porque están mis hermanos de Los Turica Doncel y también está Maca Mona Mu, que es un artista que admiro muchísimo así como Jero Guiraud que vino a grabar sus guitarras. Ellos aportaron totalmente en libertad y la mayoría de las cosas que hicieron me gustaron un montón. Yo venía pensando que este disco venía desde el caos y que iba a permitir que sea un caos, como venga. Y por otra parte, hay otro grupo de artistas que es parte de la banda que me viene acompañando. Ellos son Ezequiel Parodi en guitarra, Juan Pablo Traverso en bajo, Nadia Portillo en batería y Emilia Parodi en teclados. Entonces, si bien hay muchas cosas que estaban escritas, también hay libertad de los artistas.

Y ahora en días nada más se viene el show en el Club Atlético Fernández Fierro. ¿Nivel de manija?

MV: Mucha manija, mucha ansiedad (risas). Siempre digo que las presentaciones de disco para mí son como cumpleaños de 15, donde a corazón abierto celebro el proceso. También mucha ansiedad, más estos tiempos ansiedad y expectativa de que la gente venga a acompañar para que la cosa ruede.También estoy preparando cosas en danza con Flor Bignovic, Mechi Pele, que son dos amigas bailarinas que admiro, adoro y que nos venimos acompañando hace más de 10 años. Para hacer sonar el disco no alcanza un puñadito de artistas músicos, ¿no? Entonces, es una banda extraordinaria y es la posibilidad de darse el gusto de tocar en un escenario con siete, ocho músicos y músicas que hagan sonar este disco.

¿Qué es lo próximo que se viene?

MV: La verdad que no tengo mucha perspectiva, estoy muy centrada en esto y no estoy armando demasiadas otras cosas. Unos días después va a haber una fecha de cantautoras, después también en diciembre Soy parte de un grupo de artistas que hacemos un evento que se llama “Peña de compositoras” y va a haber una gran invitada que no puedo spoilear. Hacemos también una música bailable, todo de compositoras mujeres. Y como siempre en verano yo suelo estar por Córdoba haciendo una gira posiblemente con mis compañeras, colegas de los Turica Doncel, que también ellos van a estar abriendo el show del Club Atlético Fernández Fierro. Y después no hay mucha más perspectiva. Es presente, como este disco. Veremos a ver si abre algunas puertas, abre algún camino y si no seguiremos con la programación habitual.

Vero Marjbein presentará “El color brillante del amor” el próximo jueves 26 de noviembre a las 21 hs en Club Atlético Fernández Fierro (Sanchez de Bustamante 772, CABA). Entradas a la venta en CAFF.

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